¿Cómo enfrentar la insolvencia empresarial en Colombia usando PESTEL y el modelo de Porter?

Para comprender la viabilidad de las organizaciones en el complejo mercado actual, es necesario analizar las cifras de supervivencia empresarial. En Colombia, al cierre del 2025 dejó un saldo de más de 18,700 empresas declaradas en quiebra, según informes de “Insolvencia Colombia e IFI Inteligencia Financiera”. Este panorama evidencia que la falta de planeación estratégica, investigación y análisis de entorno son factores determinantes en el «naufragio» corporativo. Ante esta crisis, la integración de metodologías como PESTEL y las Cinco Fuerzas de Porter las cuales, a pesar de sus años, se vuelven indispensables para navegar hacia «océanos azules» y garantizar la madurez evolutiva de cualquier proyecto empresarial.

La metodología PESTEL, introducida por Francis Aguilar en 1967, facilita una deconstrucción analítica de las fuerzas macro ambientales que condicionan el desempeño organizacional. Al identificar factores políticos, económicos, sociales, tecnológicos, ecológicos y legales, se reduce el riesgo de la incertidumbre respecto a la volatilidad del entorno.

Esta herramienta de control gerencial permite anticipar escenarios y alinear su propuesta de valor con las realidades sociopolíticas y económicas. En un mercado como el colombiano, entender estas variables externas es el primer paso para mitigar el riesgo de insolvencia antes de que este toque la puerta de la operatividad. Desde el enfoque evolutivo de los sectores económicos, Michael Porter propone un marco para evaluar el atractivo y la intensidad competitiva de una industria. Mientras PESTEL mira hacia afuera, Porter analiza la estructura interna del mercado mediante cinco ejes críticos:

  • Rivalidad entre competidores: Intensidad de la lucha por la cuota de mercado.
  • Poder de negociación de los clientes: Capacidad del comprador para influir en precios.
  • Poder de los proveedores: Dependencia de la empresa hacia sus suministros clave.
  • Amenaza de productos sustitutos: Riesgo de desplazamiento por nuevas soluciones.
  • Barreras de entrada: Dificultad para que nuevos competidores ingresen al sector.

La potencia de este análisis reside en su unión: PESTEL define ¿el por qué? y Porter ¿el cómo? Como ejemplo: una nueva legislación ambiental (Factor Ecológico/Legal en PESTEL) puede alterar drásticamente el Poder de los Proveedores en Porter, ya que solo unos pocos lograrán cumplir con la normativa, restringiendo la oferta.

En conclusión, Porter determina si un sector es atractivo hoy, mientras que PESTEL dictamina si ese atractivo será sostenible mañana. Un sector puede ser altamente rentable en el corto plazo, pero una tendencia de rechazo social, un cambio tecnológico o político detectado en el macro entorno pueden invalidar el modelo de negocio en el tiempo.

La madurez evolutiva de una empresa depende de su capacidad para armonizar sus poderes competitivos con las fuerzas macro ambientales. La aplicación rigurosa de estas metodologías no solo es un ejercicio académico, sino una tabla de salvación para disminuir las estadísticas de quiebra a futuros años y establecer organizaciones sólidas, resilientes y estratégicamente posicionadas.

En Escolme profundizamos en estos temas en nuestro programa académico de Administración de Empresas.

Juan Esteban Posada Usuga.

Profesor Administración de Empresas
Institución Universitaria Escolme